Bleend’s Blog

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Blog Personal de Bleend, humor, cosas interesantes, diseño y programación.

Descubren un nuevo tipo de estrellas

EstrellaUn equipo de expertos ha descubierto varios ejemplares de estrellas enanas blancas con una característica inusual: sus atmósferas son de carbono y no hay evidencias de hidrógeno ni helio, los dos ingredientes principales del “combustible” habitual de este tipo de estrellas. Según explican en un artículo publicado hoy en la revista Nature, esta composición no había sido observada antes en ese tipo de estrellas, por lo que podría dar lugar a una nueva categoría de astro.

La fase de enana blanca es la etapa final de la evolución de las estrellas de masa pequeña o intermedia, que alcanzan cuando han consumido la totalidad de su combustible nuclear (hidrógeno y helio fundamentalmente). Junto a las enanas rojas, son los astros más abundantes en el universo. Se cree que las enanas blancas acaban apagándose poco a poco, dejando como residuo final unos hipotéticos astros fríos y oscuros denominados enanas negras, todavía no detectadas experimentalmente.

El nuevo informe, dirigido por Patrick Dufour, del departamento de Astronomía de la Universidad de Arizona, asegura que el descubrimiento tiene interesantes implicaciones para las actuales teorías de la evolución estelar.

Fuente: muy Interesante



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Neuronas parlantes

neuronaCuarenta y una neuronas pueden parecer una gota de agua en el océano de los miles de millones de células nerviosas que forman nuestro cerebro. Pero son suficientes para devolverle la capacidad de hablar a Eric Ramsey.

Hace ocho años, este joven de 27 años sufrió un accidente de coche que le dejó paralítico e incapaz de comunicarse, excepto por el movimiento de sus ojos. En 2004, dispuesto a echarle una mano, un equipo de científicos de la Universidad de Boston le implantó un electrodo inalámbrico en el cerebro que registraba las señales enviadas por 41 neuronas de la región implicada en el lenguaje, en concreto encargadas del movimiento de la lengua y los labios para emitir sonidos. Analizando las señales generadas por estas células cuando Ramsey imagina que habla, Jonathan Brumberg y sus colegas han desarrollado un software que, en un futuro no muy lejano, podría “leer en voz alta” sus pensamientos.

De momento, los investigadores están concentrados en crear un “diccionario” de las señales que corresponden a cada sonido. Lo primero son las vocales, según exponían Brumberg y su equipo a principios de noviembre en el encuentro anual de la Sociedad de Neurociencia de Estados Unidos. Después le tocará el turno a las consonantes. “La conversación es nuestro objetivo, pero estamos aún lejos de conseguirlo”, admiten.

De: New Scientist (www.newscientist.com)



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El agua salada: ¿Una nueva fuente de energia?

Imagen de FicciónAbsolutamente atónito se quedó el inventor John Kanzius, ingeniero jubilado de Pennsylvania, cuando al calentar una mezcla de agua y sal Morton con un dispositivo de radiofrecuencia ideado por él mismo para combatir el cáncer, el líquido soltó una fuerte llamarada.

No estaba buscando una fuente de energía, sino un método de desalinización”, reconoce Kanzius. Pero la suerte, como en tantos otros casos a lo largo de la historia de la ciencia, jugó a su favor.

Para comprobar que no se trataba de ningún truco, el veterano químico Rustum Roy, de la universidad norteamericana Penn State, repitió el experimento y llegó a la conclusión de que estaba ante “el mayor descubrimiento en 100 años investigando sobre el agua”. Roy y su equipo de expertos en ciencia de materiales sostienen que la radiofrecuencia libera el hidrógeno del agua salada debilitando las uniones con el cloruro sódico y el oxígeno. Eso explica por qué la llamarada alcanza los 1600 ºC. “El potencial es enorme”, afirma Rustum Roy, que asegura que ahora es el momento de confirmar si la energía liberada será suficiente para impulsar un coche u otra maquinaria pesada.

Nota: La imagen no tiene nada que ver. :P

Fuentes: Dvorak, Muy interesante



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El motor interno de las estrellas

Corona solar

Me estoy volviendo un fan de Isaac Asimov.

Actualmente me estoy leyendo “La fundación, libro 2, fundación e imperio“. Me gusta, pero por lo que me está captando mas Asimov, es por sus explicaciones científicas.

En el post anterior, les comentaba cerca de la participación de Asimov en una revista, donde respondía a preguntas que le hacían los lectores. Ciertamente, muchas de las respuestas las sabía, las conocía o me sonaban.

Asimov tiene un don al explicarse. El treball de recerca (una especie de trabajo de fin de carrera para el instituto) lo hice acerca de las estrellas y los agujeros negros. Cosas que me había costado algunos días y diversas paginas de información, aparecen explicadas aquí de una mejor forma y coherencia. (Claro que yo profundicé algo mas (formulas… etc).) De todas formas, me parece algo fascinante y quiero compartirlo (si aun no lo han leído :P).

El articulo de la misma procedencia:


¿Hasta dónde puede llegar el proceso de fusión dentro de una estrella?

Cuando un número determinado de protones y neutrones se juntan para formar un núcleo atómico, la combinación resultante es más estable y contiene menos masa que esos mismos protones y neutrones por separado. Al formarse la combinación, el exceso de masa se convierte en energía y se dispersa por radiación.

Mil toneladas de hidrógeno, cuyos núcleos están constituidos por un solo protón, se convierten en 993 toneladas de helio, cuyos núcleos constan de dos protones y dos neutrones. Las siete toneladas restantes de masa se emiten en forma de energía.

Las estrellas como nuestro Sol radian energía formada de esta manera. El Sol convierte unas 654.600.000 toneladas de hidrógeno en algo menos de 650.000.000 toneladas de helio por segundo. Pierde por tanto 4.600.000 toneladas de masa cada segundo. Pero incluso a este ritmo tan tremendo, el Sol contiene suficiente hidrógeno para mantenerse todavía activo durante miles de millones de años.

Ahora bien, llegará el día en que las reservas de hidrógeno del Sol lleguen a agotarse. ¿Significa eso que el proceso de fusión se parará y que el Sol se enfriará?

No del todo. Los núcleos de helio no representan el empaquetamiento más económico de los protones y neutrones. Los núcleos de helio se pueden fusionar en núcleos aún más complicados, tan complicados como los del hierro. De este modo se seguirá emitiendo energía.

Pero tampoco mucha más. Las 1.000 toneladas de hidrógeno que, según hemos dicho, se fusionan en 993 toneladas de helio se pueden fusionar luego en 991,5 toneladas de hierro. Al pasar de hidrógeno a helio se convierten en energía siete toneladas de masa, pero sólo una y media al pasar de helio a hierro.

Y al llegar al hierro entramos en una vía muerta. Los protones y neutrones del núcleo de hierro están empaquetados con una estabilidad máxima. Cualquier cambio que se produzca en el hierro, ya sea en la dirección de átomos más simples o de átomos más complejos, no emite energía sino que la absorbe.

Podemos decir por tanto que cuando la estrella alcanza la fase del helio ha emitido ya unas cuatro quintas partes de toda la energía de fusión disponible; al pasar al hierro, emite la quinta parte restante y allí se acaba la historia.

Pero ¿qué sucede después?

Al pasar a la etapa de fusión posterior al helio el núcleo de la estrella se torna mucho más caliente. Según una teoría, al llegar a la etapa del hierro se vuelve lo bastante caliente como para iniciar reacciones nucleares que producen cantidades enormes de neutrinos. El material estelar no absorbe los neutrinos: tan pronto como se forman salen disparados a la velocidad de la luz, llevándose energía consigo. El núcleo de la estrella pierde energía, se enfría de forma bastante brusca y la estrella se convierte por colapso en una enana blanca.

En el curso de este colapso, las capas exteriores, que aún poseen átomos menos complicados que los de hierro, se fusionan todos a un tiempo, explotando en una “nova”. La energía resultante forma átomos más complicados que los de hierro, incluso de uranio y más complejos aún.

Los restos de tales novas, que contienen átomos pesados, se mezclan con el gas interestelar. Las estrellas formadas a partir de ese gas, llamadas “estrellas de la segunda generación”, contienen pequeñas cantidades de átomos pesados que jamás podrían haber conseguido a través del proceso de fusión ordinario. El Sol es una estrella de la segunda generación. Y por eso, hay oro y uranio en la Tierra.

Pierde por tanto 4.600.000 toneladas de masa cada segundo
Demonios, eso asusta! Y pensar lo poco que lo aprovechamos… Eso si es un derroche de energía! (Y pensar que aún vivirá millones de años perdiendo todo eso cada segundo…
:o



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Texto científico: ¿Pueden pensar los ordenadores?

Navegando por la red, encontré un texto realmente interesante de Isaac Asimov. Reflexiona sobre las diferencias entre un cerebro humano y un computador.

El texto original fue sacado de un libro que reunía una serie de respuestas que escribió Asimov en una revista científica. Personalmente, he leído 4 o 5 páginas de la transcripción digital que tienen en la web y todas han resultado ser muy interesantes, si tienen algo de tiempo libre, es una lectura que recomiendo.

Aquí el texto:

¿Cuál es la diferencia entre un cerebro y un computador? ¿Pueden pensar los computadores?

La diferencia entre un cerebro y un computador puede expresarse en una sola palabra: complejidad.

El cerebro de los grandes mamíferos es, para su tamaño, la cosa más complicada que conocemos. El cerebro humano pesa unos 1.350 gramos, pero en ese kilo y medio corto hay diez mil millones de neuronas y cientos de miles de millones de otras células menores. Estos miles y miles de millones de células están conectadas entre sí en una red enormemente compleja que sólo ahora estamos empezando a desenmarañar.

Ni siquiera el computador más complicado construido hasta ahora por el hombre puede compararse en complejidad con el cerebro. Las conexiones y componentes de los computadores ascienden a miles, no a miles de millones. Es más, los conmutadores de un computador son sólo dispositivos on-off, mientras que las células cerebrales poseen ya de por sí una estructura interna enormemente compleja.

¿Pueden pensar los computadores? Depende de lo que entendamos por “pensar”. Si resolver un problema matemático es “pensar”, entonces los computadores “piensan”, y además mucho más deprisa que el hombre. Claro está que la mayoría de los problemas matemáticos se pueden resolver de manera bastante mecánica, repitiendo una y otra vez ciertos procesos elementales. Y eso lo pueden hacer incluso los computadores más sencillos que existen hoy día.

A menudo se ha dicho que los computadores sólo resuelven problemas porque están “programados” para resolverlos. Que sólo pueden hacer lo que el hombre quiere que hagan. Pero hay que recordar que los seres humanos tampoco pueden hacer otra cosa que aquello para lo que están “programados”. Nuestros genes nos “programan” en el momento en que se forma el huevo fertilizado, quedando limitadas nuestras potencialidades por ese “programa”.

Ahora bien, nuestro programa es de una complejidad tan superior, que quizá prefiramos definir la palabra “pensar” en función de la creatividad que hace falta para escribir una gran comedia o componer una gran sinfonía, concebir una brillante teoría científica o un juicio ético profundo. En ese sentido, los computadores no piensan, ni tampoco la mayoría de los mortales.

Está claro, sin embargo, que un computador al que se le dotase de suficiente complejidad podría ser tan creativo como el hombre. Si se consiguiera que fuese igual de complejo que el cerebro humano, podría ser el equivalente de éste y hacer exactamente lo mismo.

Suponer lo contrario sería suponer que el cerebro humano es algo más que la materia que lo compone. El cerebro está compuesto de células en un cierto orden, y las células están constituidas por átomos y moléculas en una determinada disposición. Si hay algo más, jamás se han detectado signos de su presencia. Duplicar la complejidad material del cerebro es, por consiguiente, duplicar todo cuanto hay en él.

¿Pero hasta cuándo habrá que esperar para construir un computador suficientemente complejo como para reproducir el cerebro humano? Quizá no tanto como algunos piensan. Puede que, mucho antes de llegar a un computador igual de complejo que el cerebro, consigamos construir otro lo bastante complejo como para que diseñe un segundo más complejo que él. Este segundo computador podría diseñar otro aún más complejo, y así sucesivamente.

Dicho con otras palabras, una vez superado cierto punto los computadores toman las riendas en sus manos y se produce una “explosión de complejidad”. Al cabo de muy poco podrían existir computadores que no sólo igualasen al cerebro humano, sino que lo superaran. Y luego ¿qué? El caso es que la humanidad no está distinguiéndose demasiado en la administración de los asuntos terrestres. Puede que llegue el día en que tengamos que hacernos humildemente a un lado y dejar las cosas en manos de quien las sepa llevar mejor. Y si no nos hacemos a un lado, es posible que llegue el Supercomputador y nos aparte por las malas.

Sí, sigo estando de vacaciones. Se que mi factura de teléfono aumentará por esto, pero he visto que (aunque con intenciones muy loables) no se puede dejar solo al Gato.



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